Albergo Diffuso: el modelo de hotel que está rescatando los pueblos

Albergo Diffuso: el modelo de hotel que está rescatando los pueblos

El 7 de mayo de 1976, los periódicos de todo el mundo anunciaron una noticia terrible: la región nororiental italiana del Friuli había sido devastada por un terremoto. Murieron más de quinientas personas y 100.000 se quedaron sin techo. Las localidades más afectadas fueron pequeños pueblos de montaña.

Por aquel entonces, las zonas rurales en las áreas montañosas de Italia ya se estaban vaciando, pues las nuevas generaciones se trasladaban a las ciudades para estudiar y llevar un estilo de vida más moderno. Cada vez se hacía más difícil vivir en estos lugares por la falta de servicios y comunicaciones. El terremoto fue la gota que rebasó el vaso.

La situación de despoblación era crítica, por lo que se empezaron a buscar soluciones. Eso fue lo que llevó a Giancarlo Dall'Ara, un consultor italiano de marketing hotelero, a pasearse por las calles de Maranzanis, en Friuli, una tarde de primavera a principios de los años ochenta.

El pequeño pueblo, envuelto por la naturaleza de los Alpes, desprendía una sensación de abandono y encanto. Muchas de sus casas habían sido destruidas por el terremoto y, aunque aún quedaban algunos ancianos, la mayoría de las casas que habían resistido estaban vacías.

Giancarlo Dall'Ara estaba convencido de que tenía que haber una forma sostenible de salvar los pueblos de montaña a través del turismo. Al principio, le pareció que la zona de Maranzanis era poco apropiada para un hotel. La belleza natural de la zona era evidente y tenía potencial, pero la sensación de pobreza y vacío en aquel lugar desanimaba a cualquiera.

Por eso se le ocurrió el sencillo pero ingenioso concepto de Albergo Diffuso, que se traduce literalmente como “hotel disperso”. En lugar de construir un hotel para atraer a los turistas o derribar edificios, un Albergo Diffuso opta por rehabilitar casas abandonadas para convertirlas en habitaciones hoteleras.

Estas habitaciones, que conservan un estilo auténtico y local, se encuentran repartidas por distintos edificios de la ciudad, pero no a más de 150 metros de la recepción. Como un apartamento de vacaciones, permite a los turistas imbuirse en la vida del pueblo, pero a la vez ofrece los servicios básicos de un hotel. Por ejemplo, el desayuno puede entregarse en la propia habitación y en la recepción hay cafetería, tiendas y encargados disponibles para ayudar con recomendaciones o reservas. 

La fórmula del Albergo Diffuso ha resultado ser una iniciativa exitosa para el desarrollo sostenible por muchos motivos:

1.Ofrece una experiencia auténtica

Satisface las necesidades de una clase turística sofisticada que prefiere vivir experiencias auténticas que hacen conectar con el espíritu del lugar. Por ejemplo, los turistas no viven mezclados con otros turistas, sino en contacto con la gente local. A su vez, al alojarse en edificios iguales a los habitados por los vecinos del pueblo, los viajeros pueden disfrutar de su estancia como uno más de la comunidad.

2.Contribuye al desarrollo territorial.

Un Albergo Diffuso contribuye al desarrollo territorial sostenible al aprovechar y dar una nueva vida a los espacios vacíos, a la vez que revitaliza la economía local. Algunos de los objetivos de esta iniciativa son desarrollar una red de sinergias entre los recursos locales y promover la gastronomía y artesanía local.

3.Conserva el medio ambiente

Al no construir grandes edificaciones hoteleras, un Albergo Diffuso no tiene un impacto negativo en el medio ambiente. Además, conserva los paisajes al respetar la arquitectura local de los pueblos. 

4.Diversifica el encuentro cultural

Esta iniciativa se plantea fuera de los grandes circuitos turísticos, con el objetivo de diversificar la oferta. De esta manera, facilita el acceso a un mayor número de destinos culturales y naturales que, de otra forma, permanecerían ajenos a la experiencia turística.

5.Conserva el patrimonio

El Albergo Duffuso favorece la rehabilitación del patrimonio arquitectónico, histórico y social de los pueblos. Es un estilo único que expresa la identidad del territorio y lo pone en valor.

La problemática de los pueblos vacíos no se da sólo en Italia. Por eso, el Albergo Diffuso ya ha traspasado fronteras y se ha empezado a instaurar en países como Ecuador, Japón, Francia, Portugal y Albania. A veces, una buena idea como la que tuvo Giancarlo Dall'Ara puede hacer un cambio significativo.

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